El fútbol es dinámico, evoluciona constantemente. Por eso, resulta difícil (y perjudicial) encasillarme en un sistema, porque este juego es tan cambiante como imprevisible.
Lo que no se puede negociar es la idea, el estilo:
La palabra clave es VERSATILIDAD. Ganar es el principal objetivo, pero para alcanzar el triunfo es necesario saber ADAPTARSE a las circunstancias:
El jugar con 3 o 4 defensores, sumar o no a alguien al medio, jugar con una referencia fija en el área rival serán decisiones que se tomarán según el plantel y los momentos.
Por eso me resulta tan ventajosa mi faceta como analista: haber estudiado tanto el juego me permite conocer cómo presionar en campo y rival y también cómo defender en bloque bajo; cómo atacar en espacios amplios o reducidos, con la posibilidad de adaptar al equipo según lo que se presente y habiendo trabajado todo los principios y subprincipios de los distintos esquemas para recurrir a ellos cuando la situación lo amerite, siempre con la victoria como objetivo y el protagonismo como camino.
Principios ofensivos:
Principios defensivos: